La “Ruta 65” recorrió la Autopista Norte con más de 20 vehículos emblemáticos, desde clásicos restaurados hasta modelos modernos, en una celebración que conectó el pasado cafetero de la marca con su futuro electrificado
Nissan Colombia organizó la “Ruta 65”, una caravana histórica con más de 20 vehículos emblemáticos. La automotriz japonesa, junto a DINISSAN y miles de espectadores que salieron a las calles. En septiembre de 2025, como parte de la conmemoración de sus 65 años en el país.El recorrido se realizó por la Autopista Norte de Bogotá, desde el Edificio Vardí hasta la vitrina de Nissan Chía. Para rendir homenaje a una historia construida sobre ruedas, café y el espíritu de progreso que ha conectado a la marca con millones de colombianos desde 1960.

Una historia que comenzó con granos de café
La llegada de Nissan a Colombia tiene un sabor particular: el del café. En 1960, cuando el país importó los primeros 135 Nissan Patrol mediante un innovador acuerdo comercial que intercambiaba café por vehículos, pocos imaginaban que ese momento marcaría el inicio de una relación de más de seis décadas entre la marca japonesa y los caminos colombianos.




“La Ruta 65 es mucho más que una caravana. Es una celebración viva de nuestra trayectoria, un tributo a quienes han confiado en Nissan por más de seis décadas y una mirada clara al futuro que estamos construyendo“, afirma Carlos Caicedo, Gerente General de DINISSAN.
Aquel acuerdo pionero no solo representó el ingreso de la marca al país, sino que selló una conexión única con el campo colombiano. Durante décadas, el Nissan Patrol se convirtió en el compañero ideal de caficultores, transportadores y trabajadores rurales, ganándose una reputación de resistencia y confiabilidad en los terrenos más desafiantes del país.
Un gigante en movimiento
Los números actuales de Nissan en Colombia reflejan el crecimiento de aquella semilla plantada en 1960. La marca cuenta hoy con 38 concesionarios distribuidos en 24 ciudades, 42 talleres autorizados y más de 3.000 colaboradores dedicados exclusivamente a sus operaciones. En 2018, alcanzó cerca del 10% de participación en el mercado nacional, posicionándose como la tercera marca más vendida en el país.
El primer semestre de 2025 trajo noticias aún mejores: un crecimiento sostenido del 12% en ventas, impulsado por la demanda del segmento SUV y la reapertura de su vitrina insignia “Morato” en Bogotá, tras una inversión histórica superior a los $30 mil millones.
“Colombia ocupa un lugar crucial dentro de los planes estratégicos de Nissan Latinoamérica, al ser uno de los países con la operación más importante entre todos los distribuidores de la región“, destaca Juan Manuel Hoyos, presidente y director general de Nissan Importers Business Unit (NIBU).
Mirando hacia el futuro
La celebración de estos 65 años coincide estratégicamente con un nuevo capítulo para la marca: la transición hacia la electrificación, la conducción autónoma y la movilidad inteligente. Hoyos es claro sobre las ambiciones de la compañía: “Nos proyectamos como una compañía con soluciones para todos los estilos de vida, con un firme propósito: que haya un Nissan para cada persona, cada necesidad y cada camino.”
El legado del histórico Patrol se mantiene vivo en vehículos como la Nissan Frontier, que combina la resistencia rural tradicional con el confort y la tecnología que demanda la movilidad urbana moderna.
Una caravana que movió más que motores
La Ruta 65 fue mucho más que un desfile automotriz. Con más de 20 vehículos que incluyeron desde clásicos restaurados hasta los modelos más modernos de la marca, la caravana se convirtió en una narrativa en movimiento que recorrió kilómetros de historia viva.












Muchas personas saludaron el paso de la caravana, mientras fanáticos de los automóviles y medios de comunicación capturaron cada momento del evento. La cobertura en tiempo real y los espacios habilitados para que el público viviera de cerca los vehículos transformaron la Ruta 65 en una experiencia que conectó familias y relatos acumulados durante más de seis décadas.
















Porque en Colombia, cuando un automóvil te acompaña por más de 65 años, trasciende su función de transporte. Se convierte en parte del camino, de la historia y del corazón de quienes lo han manejado, desde los cafetales hasta las autopistas del futuro.