El gasto corporativo en inteligencia artificial está alcanzando cifras sin precedentes en 2026. Sin embargo, la adopción masiva en los entornos de trabajo no se refleja en mejoras de eficiencia, revelando una desconexión entre la inversión en infraestructura tecnológica y el uso real por parte de los empleados.
Las cifras reales del gasto tecnológico en 2026
Aunque algunos reportes generales apuntaban a que el gasto mundial en inteligencia artificial superaría los seis billones de dólares, los datos primarios de la consultora Gartner aclaran el panorama: el gasto mundial en tecnologías de la información (TI) en su conjunto será de 6,31 billones de dólares este año. De ese total, la inversión específica en inteligencia artificial alcanzará los 2,52 billones.
¿En qué se invierten los presupuestos?
El análisis detallado muestra que la mayor parte de este presupuesto no se destina a herramientas finales para los usuarios. De los 2,52 billones de dólares proyectados para IA, más de la mitad (1,36 billones) se consume exclusivamente en infraestructura: alquiler de clústeres de procesamiento, servidores, centros de datos y costos de energía asociados a estas instalaciones.
Esto significa que el grueso del capital corporativo se está transfiriendo a los grandes proveedores de la nube, en lugar de traducirse en licencias de software que impacten el día a día de la plantilla.
La brecha entre implementación y productividad
Mientras la inversión en hardware se dispara, la adopción operativa sigue estancada. Según los reportes del sector, aunque el 70 % de las empresas asegura estar implementando inteligencia artificial, más del 80 % reconoce que esta tecnología aún no ha mejorado sus métricas de empleo ni su productividad general.
A nivel de usuario, la adopción es aún más baja: apenas un 9 % de los trabajadores afirma utilizar herramientas de IA generativa de forma diaria, y un 14 % lo hace de manera ocasional.
El problema radica en que muchas organizaciones asumen el gasto tecnológico sin una estrategia clara. Invertir en capacidad de procesamiento sin adaptar los procesos organizativos ni capacitar al talento humano convierte a la inteligencia artificial en un pasivo financiero, sumando un gasto energético voraz en lugar de abaratar los costos operativos del negocio.
Fuentes consultadas:
- A rtículo de RTVE sobre el impacto de la inteligencia artificial en los gastos empresariales (julio de 2026).
- Proyecciones de gasto mundial en TI e inteligencia artificial de Gartner para 2026:
- https://www.gartner.com/en/newsroom/press-releases/2026-1-15-gartner-says-worldwide-ai-spending-will-total-2-point-5-trillion-dollars-in-2026
- https://www.gartner.com/en/newsroom/press-releases/2026-04-22-gartner-forecasts-worldwide-it-spending-to-grow-13-point-5-percent-in-2026-totaling-6-point-31-trillion-dollars